TIME FORCE fue fundada por Christian Frommherz el 8 de febrero de 1991 en Wallbach, un pueblo del noroeste que limita con el Rin en el cantón de Argovia, Suiza. Dentro de una cabaña de madera al costado derecho de la casa del fundador, y unos pocos empleados, la idea de TIME FORCE se concibió por primera vez. Desde el comienzo de la marca, se determinó crear un reloj dinámico de excelente calidad con diseños visuales distintivos que contrastaran la estética clásica y conservadora de la relojería tradicional suiza, a un precio asequible.

A finales de los años 80, Christian había acumulado una vasta experiencia trabajando internacionalmente para marcas de licencia; Benetton por Bulova siendo la última antes de aventurarse en TIME FORCE. Dada la conservadora naturaleza en las estructuras corporativas durante la toma de decisiones y el constante cambio con las marcas de licencia, tomó la decisión de hacerse a un lado y crear su propia marca; decidido a satisfacer dos elementos clave: soporte directo al cliente y posicionamiento colectivo de la marca. Imaginó una marca creada para un mercado competitivo y cambiante que requería un tiempo de reacción rápido con muy poca burocracia para seguir siendo relevante para su momento y necesidades.

Otro enfoque fundamental fue la necesidad de trabajar estrechamente con los clientes en forma de una alianza, de modo que sus voces también pudieran ser escuchadas y juntas definieran el mejor camino para que la marca garantizara el éxito e infundiera confianza bilateral; un valor clave que se mantiene con orgullo hasta la actualidad. Una vez el concepto y la estrategia se definieron cuidadosamente, se hizo urgente darle un nombre apropiado a la marca.

Se pronunciaron dos palabras que en adelante resonarían a través del tiempo y el espacio.

"TIME" refleja el aspecto central de la relojería, con la misión de medir una fuerza invisible dominada por el poder tecnológico en su interior, posible al alcance de la muñeca. El “tiempo” un concepto tan complejo, fascinante y asombroso, que el conocimiento apenas puede comenzar a especular y comprender su naturaleza.

"FORCE" retrata la unión de conocimientos técnicos y experiencia, alcanzados a lo largo del tiempo. En palabras del propio Christian "Nuestro conocimiento es nuestra FUERZA/FORCE".

Encapsulando ambos conceptos surgió el nombre que siempre transmitiría su significado grabado perpetuamente en cada reloj: “TIME FORCE” – “FUERZA DEL TIEMPO”.

Es entonces cuando miembros de la industria relojera de diferentes orígenes y conocimientos internacionales, reunidos por el mismo espíritu implacable y ambición, unen fuerzas para presentar la primera colección. Willie Hau, un amigo cercano a Christian y diseñador creativo detrás de TIME FORCE, se convirtió en una fuerza decisiva cuya contribución esculpiría la marca para convertirla en una de las marcas de relojes más atractivas y únicas de su tiempo. En medio de una gama selectiva de relojes con diseños frescos, concepto y características distintivas de la marca, TIME FORCE cobra vida. Para reforzar sus valores, el primer logotipo sirvió como ejemplo de disrupción clásica al agrupar formas geométricas en lugar de incorporar los emblemas tradicionales cursivos y con forma de cresta que caracterizaban a la mayoría de las marcas suizas de su época.

Logo antiguo de Time Force. Logo antiguo de Time Force.

 Los esfuerzos creativos florecieron durante la primera década, permitiendo la presencia internacional de la marca, reconocimiento y elogios dentro de la industria. Cuatro de los mercados más destacados durante la primera década constituyeron España e Italia dentro de Europa, Japón e Indonesia en Asia, lo que subraya cuán internacional se había convertido la marca. Sin embargo, fue solo hasta el 2006 que la marca experimentó una evolución primordial que cambiaría su historia para siempre. Christian vendió sus acciones en 1999 y terminó su participación en TIME FORCE, pero no antes de dejar una marca profunda que perduraría a lo largo del tiempo. Un maravilloso capítulo terminó, dando paso a uno nuevo que comenzaría en el 2006.

España, un mercado mundialmente reconocido por su moda y elegancia en varias industrias, se convirtió en la nueva fuerza creativa principal en la historia de TIME FORCE. Grupo Valentín, una corporación familiar predominante con sede en la capital española de Madrid, revitalizó la marca al incorporar parte de su cadena interna de suministro con una fuerza laboral de varios cientos y una colosal inversión de marketing que impulsó el estado de la marca a una nueva era. Durante este período surgió la creación de un nuevo logotipo y el primer eslogan que tenía como objetivo preservar la visión inicial que surgió dentro de la cabaña de madera en Wallbach como "Ultimate Concept Watches".

Una de las principales estrategias de marketing fue el uso de figuras de embajadores; una idea llevada a cabo por primera vez por distribuidores oficiales en América del Sur, que demostraron ser eficaces para ganar exposición. Estas asociaciones con embajadores fueron luego replicadas con figuras influyentes de reconocimiento internacional. Seleccionado cuidadosamente para representar el estilo y la identidad de la marca, TIME FORCE lanzó campañas a escala mundial y colecciones especiales con celebridades como Rafael Nadal, Pau Gasol, Elsa Pataky, Cristiano Ronaldo, Oscar Córdoba, Gerard Piqué y Alberto Contador. Manteniendo siempre un fuerte sentido de entretenimiento y deportividad en su dirección.

 La exposición y reconocimiento de marca adquiridos durante estas campañas globales permitieron que TIME FORCE se representara en todos los continentes y en más de 70 países.

Durante 2014, España y la corporación a cargo de TIME FORCE sufrieron considerables desafíos económicos externos y disputas internas que finalmente los obligaron a dejar de operar, lo que resultó en uno de los períodos más inciertos para la marca. Afortunadamente, dada su gran reputación y demanda de consumo internacional, la familia de la industria relojera suiza Trusendi, bajo la corporación americana Time Products Corp, que durante mucho tiempo compartió una historia exitosa con TIME FORCE, adquirió por completo la marca durante el 2019 para garantizar su continuidad y preservación de valores centrales como relojes "Ultimate Concept” que nuevamente vuelven a sus raíces en Suiza.

Pierre Trusendi, también un visionario suizo con una gigantesca experiencia internacional, reconocimiento y extensa historia dentro de la industria relojera, encabeza como CEO la misión de guiar a TIME FORCE a un nuevo capítulo. Es por su perseverancia y constantes esfuerzos que la marca evitó el olvido más allá de la caída de Grupo Valentín. Time Products Corp es una corporación familiar privada constituida por unos pocos accionistas suizos.

TIME FORCE continúa gozando de una reputación por sus diseños dinámicos y relojes de alta calidad que representan un espíritu pionero e implacable con un estilo de vida auténtico. Siendo audazmente elegante, dinámica y con temática deportiva, la marca está comprometida en todo el mundo para proporcionar a todos sus seguidores y aficionados de marca, la mejor experiencia de reloj con los últimos conceptos y audaces diseños.